domingo, 29 de marzo de 2026

Quien me habita


Dueño de mis cimientos.

He dejado de ser estructura

para ser el sótano

que solo tú transitas.

Mi voluntad se disuelve

como un terrón de azúcar

en el café.

No necesitas atarme,

mi cuerpo se desvanece

si tu mirada no lo sostiene.

Soy un satélite sin gravedad

cayendo,

infinitamente,

hacia tu centro.

Has colonizado

el lenguaje de mis nervios.

Cuando me tocas

no escucho una orden

mi sangre te reconoce.

Si dejas de mirarme,

pierdo el color.

Si dejas de nombrarme,

mi garganta se llena de musgo.

He claudicado

a la ambición de ser alguien.

Anhelo ser el eco de tu paso,

el rastro de humedad

que dejas al beberme,

la pausa necesaria

entre tus respiraciones.

No hay comentarios: