lunes, 22 de junio de 2026

Fundido a negro


Una noche

se cansó de pisar flores,

de gritarle a la luna que no hay derecho.

Se le partió la boca,

un montón de huesos,

un gesto torcido y maldito.

Enfermó de llorar borracha,

cayendo en un pozo de sueño,

escupió los recuerdos con la fiebre.

Agarró su dolor,

lo durmió entre las legañas,

se fue sin hacer ruido,

rompiendo los sueños pegajosos,

uno a uno.

Después, bajo el cielo, 

estalló la rabia,

se rajó los brazos con furia,

caminó por el borde de la locura,

rompiendo el cofre de sus secretos.

Soltó el veneno,

maldiciendo por dentro,

se mezcló con la noche,

oscura,

como su alma.

Se hartó una noche,

apretó los labios resecos,

y ya no estuvo.

miércoles, 17 de junio de 2026

Dudas, certezas

 

Hay gente que no, momentos que no, razones que, definitivamente, no.

Pasos que no, explicaciones que no y despedidas que, rotundamente, no.

Hay discursos que no, vivencias que no y motivos que, del todo, no.

Reproches que no, infiernos que no y argumentos que, completamente, no.

Hay olvidos que no, justificaciones que no y cierres que, radicalmente, no.

Silencios que no, instantes que no y pretextos que, tajantemente, no.

Hay mensajes que no, decisiones que no y finales que, sin vuelta atrás, no.

Laberintos que no, distancias que no y disculpas que, de ningún modo, no.

Hay palabras que no, respuestas que no y rupturas que, determinantemente, no.

lunes, 15 de junio de 2026

Maldad disfrazada

 

Mudas la piel cada año,

como serpiente que estrena disfraz,

y te sientas, a esperar alabanzas.

Dices que el pasado no te alcanza,

que la luz te ha elegido,

que ahora respiras paz

en dosis medidas, justas.

Pero el barniz es tenue, casi inexistente.

Basta un café enfriándose en la cocina,

un mensaje sin respuesta a media tarde,

o el éxito ajeno rozándote la piel,

para que el monstruo de siempre

levante la cabeza,

intacto,

hambriento,

con los mismos dientes

de hace una década.

No hay metamorfosis,

solo un cambio de escena

en el mismo teatro.

Sigues viviendo en el mismo sótano,

solo que ahora

has pintado las paredes de blanco.

domingo, 14 de junio de 2026

jueves, 11 de junio de 2026

Soñando


Se estanca el silencio en las aristas de mi cuerpo,

mientras los párpados ceden, sumisos, al sueño.

No encuentro el consuelo en el llanto

ni en el rastro de tu ausencia,

en ese lugar exacto donde la memoria tropezó.

Con demencia busco tus labios, desesperada.

Siento como descienden por mi cuello,

dejando el desgarro de la saliva fría,

una caricia de piel que la realidad me niega.

Qué ironía habitar entre el humo y el deseo,

donde tu boca es un eco atrapado en mi mente.

Me niego a despertar.

Que me atrape la noche en su red de sombras,

que se detenga el tiempo hasta romper los relojes.

Déjame seguir aquí,

bebiendo de tu manantial que me llena cuando duermo,

ahí donde tus besos... no son un sueño.


martes, 9 de junio de 2026

Magia


Si por arte de magia la vida se estancara,


suspirara un segundo, meditara,

si pudiera escalar las grietas del pasado...


Detendría el reloj en ese instante sordo

donde la desazón ganó la apuesta,

para escuchar la voz que no oí entonces.

Bajaría a buscar los vidrios rotos

esparcidos en el suelo por las prisas,

no para reconstruir esos añicos,

sino para entender su forma quebrada.


Miraría de frente los días nublados,

las palabras escondidas por miedo

y aquellas que solté sin reflexionar.

Aprendería a mirar con ojos aguados

los golpes que me dejó el camino

no como heridas, no como castigo.


Ningún error sería ya condena,

sino huellas pegadas en el barro

que me enseñaron a caminar...


transformando, cediendo y, tal vez,

si por arte de magia la vida se estancara...


lunes, 8 de junio de 2026

Si tus besos dejaran de ser míos

 

Si tus besos dejaran de ser míos,

se desplomaría este cielo de cartón piedra

con el que maquillamos el hastío.

Y nosotros, dos cuerpos sin dueño,

buscaríamos calor en piernas ajenas,

frotando la ausencia

contra paredes húmedas.

Vendrían otras bocas a devorarme,

lenguas sin nombre

explorando mis grietas,

arrancándome gemidos

que no te pertenecen,

hundiéndome en sábanas

que no saben a ti,

donde tu recuerdo sería apenas

un sabor diluido entre fluidos.

Si tus besos dejaran de ser míos,

el tiempo sangraría a dentelladas,

como un ciego

al que nadie orienta,

y el sol se cubriría el rostro de cal

para ocultar su propio derrumbe.

Si tus besos dejaran de ser míos...

quedarían, solos, cuerpos chocando

sin reconocerse,

orgasmos huecos,

este sudario tibio

de ceniza y sudor

adherido a la piel,

cubriendo lo poco que queda

de lo que fuimos

cuando ardíamos de verdad.

martes, 2 de junio de 2026

Le han arrancado el corazón


Para trabajar en este tugurio de la periferia se exige una sola regla: ojos abiertos, boca cerrada. El negocio prospera gracias al anonimato absoluto.

A las dos de la mañana entró una pareja. No me pasó desapercibida la mirada del tipo, tenía algo de depredador, una rabia turbia, casi obscena, que intimidaba. Cumpliendo el protocolo, cobré en efectivo, entregué la llave de la habitación y volví a mi crucigrama.

Treinta minutos después comenzaron los ruidos, un golpe seco contra el suelo, el crujido de la madera astillada y el desgarro violento de telas. Subí el volumen de la televisión para amortiguar el alboroto. Estaba acostumbrada a los clientes salvajes, pero esta vez se me hacía distinto, el ambiente se antojó espeso... Luego llegó el silencio.

Cuando subí a comprobar la habitación, el olor a humedad del pasillo se mezcló con un tufo penetrante. La puerta estaba entornada. Dentro, sobre la alfombra, reposaba el desastre, jirones de ropa, un charco oscuro y un cuerpo con el pecho abierto.

Suspiré, cerré despacio y bajé a buscar la fregona. 

Para trabajar en este tugurio de la periferia nunca se hacen preguntas.

domingo, 31 de mayo de 2026

Tinta y laberintos

 

Bajo el lápiz 

nace un laberinto en blanco y negro.

Míralo, deja que te arrulle,

vuélvete parte de ese juego.

Aprópiate de la respuesta oculta,

descubre tu propia voz en el papel.

Gozar el viaje es lo único que importa.

Esas líneas son tu razón y tu refugio.

Te desnudan, te marcan el rumbo.

Sígueles el rastro, dótalas de alma.

Desmonta el secreto,

deja que los trazos te rocen la piel.

Guárdalo en el pecho, juega,

abrázalo fuerte para que permanezca.

Y al resolverlo, quédate en silencio.

El dolor del alma rara vez se alivia

con versos improvisados o vacíos.

Hazme caso, sé fiel a su mensaje.

sábado, 30 de mayo de 2026

Pequeñeces (y II)



Caminaba envuelto en esa quietud que queda cuando la tormenta por fin se muere. Dejó atrás la esquina, sintiendo la liviandad de los recuerdos que ya no duelen, pero que aún tiñen el aire de nostalgia. Su mente paseaba entre viejas canciones y mañanas que no volverían. Y así, un leve escalofrío le rozó la nuca, un eco familiar que no logró descifrar...

Se detuvo un instante. 

Convencido de que solo era el viento jugando con su memoria, esbozó una mueca y reanudó el paso... 

Jamás supo que, un segundo antes, la vida le había rozado la espalda.