martes, 3 de febrero de 2026

Caja de resonancia

Te quiero como si fueras algodón de azúcar,

como el refugio de una manta en la noche

como un vestido ligero que el viento acaricia

y ese ramillete de flores con aroma a miel.


Te quiero como al verano, a la sandía madura,

al canto de los gorriones al amanecer,

como al helado que se deshace en tus labios

y al sabor a domingo que no desea acabar.


Te quiero como al brillo en la penumbra,

como a un nudo en la garganta que tiembla,

como al reflejo de neón en la lluvia

y la lentitud del segundero cuando duermes.


Te quiero como al café negro, molido con ternura

como al sarcasmo que nadie más entiende,

como a esa canción odiosa que no dejo de cantar

y al rastro de olor a ti que dejas al pasar.


Te quiero así, sin rimas, sin distancias,

como al pulso que late bajo el agua tibia,

como al calambre que provocas al rozar mi cuello,

como una ventana que se queda abierta....

lunes, 2 de febrero de 2026

Canción de cuna macabra

Todo empieza al final, en un cuento al revés,

donde el lobo es el miedo y la niña el veneno,

y el "fueron felices" se borra de un envés

porque a ratos lo dulce nos resulta ajeno.


Se fractura el silencio con un rojo de sal,

un gato negro lame la herida del encierro,

aquí la razón es el monstruo final

que devora el delirio con dientes de hierro.


No mendigues piedad a este aire irascible,

el final es un nudo que se aprieta y maltrata;

lo que ayer fue un refugio hoy es invisible

y el héroe agoniza mientras el miedo mata.


Se calcina el sendero, se quiebra la voz,

el olvido es el reino que el tiempo nos traza;

y el "Érase una vez" es solo un adiós...

que el propio silencio, por fin, despedaza.

domingo, 1 de febrero de 2026

Nada es contigo

Me vendiste un futuro en lienzo de seda,

una vida diseñada en el borde de tu boca.

Yo anhelaba la raíz, el refugio y el cimiento;

te creí mientras el aire se viciaba roca.

Levantaste techos de humo, estancias yermas,

espacios vacíos de pulso y de verdad.

Tus promesas se diluían, de cuajo segadas,

antes de ser palabra, ya eran cadáver.

Qué infame el diseño del impostor

fingiendo paraísos sobre el precipicio.

Yo esperaba al humano, al ser, al valor,

pero solo volvía la carcajada de tu ego.

Esa farsa fue un cálculo, una fría geometría,

una estafa de luz que mutó en huida.

Donde yo puse el cuerpo y la entereza,

tú, voraz, impusiste el clavo y la cruz.

No hay rastro de ruta, no queda destino,

solo el surco de un sueño que tornó pesadilla.

Nadie erige una patria, ni traza un camino,

donde el suelo es ceniza y el cetro es el frío.

sábado, 31 de enero de 2026

Haikús

Sed y marea

Sed de tu cauce 

beber sales del alma 

honda marea 

Destrucción

Rojo que ruge 

devora el bosque seco 

gris es el viento 

Olvido

Hielo en la mente 

se congela el ayer 

blanco silencio 

Renacimiento

Brote de roca, 

la raíz busca el centro, 

pulso de barro. 

miércoles, 28 de enero de 2026

Lágrimas de azúcar

Caen espesas,

como cera que olvida su fuego.

Cristales afilados, dulzor que muerde,

quema la carne y ciega el rito

de un alma que se amarra a su propia sombra.


Siento el mármol latir bajo mis dedos,

el susurro de nombres que el tiempo no escribió.

Hay ángeles rotos aquí,

pétalos que cortan como vidrio

sobre la fe reseca de este mundo.


El llanto destila un veneno lento,

mezcla de deseo y ruina.


En cada gota se retuerce lo eterno,

devorando el espíritu en su espiral.


En la tiniebla no hay redención,

solo el eco de un dolor que permanece.

martes, 27 de enero de 2026

Horas de humo

Es un jirón de noche que me encuentra

justo cuando el sol se rinde.

No me pertenece;

habita otra casa, responde a otro nombre

y se debe a unas manos que lo esperan lejos.


Pero mientras el día bosteza,

su rastro azabache se enreda en mis horas.

Me entrega su presencia, un silencio de seda 

siendo, por un suspiro, mi único aliado.


Es un pacto de humo, un afecto robado

que se desintegra cuando el ocaso muere.

Entonces marcha ligero, sin la carga del adiós

y aunque soy solo el refugio donde elige aguardar,

sé que mañana, en cuanto la luz se desangre,

volverá a buscarme.

lunes, 26 de enero de 2026

El trono de los escombros

Hay un estrado de juicio sumario,

donde la frase destila veneno.

El odio es pan y el rezo diario

que busca aplauso en asco ajeno.

Aquella integridad, cristal quebrado,

estorbo vil que estalla en la vía.

En este mundo, ya destrozado,

se masca con saña la hipocresía.

Qué fácil resulta destruir al que disiente,

usar amenazas cual único plan.

Muere la ética, se apaga la mente,

mientras los perros su rabia tendrán.

Su orgullo es un festín de calavera,

donde el insulto celebra la herida.

Se apaga la luz, última hoguera,

bajo una lengua de sed desmedida.

No hay victoria en nombre pateado,

ni el ruido constante otorga la gloria.

Reinar en el lodo es lo único logrado,

un triunfo podrido...miseria en la historia.

domingo, 25 de enero de 2026

Fuera de margen

Tiene usted la insana costumbre

de desnudarse en palabras,

de clavar verdades en el aire

sin pedir permiso a la cortesía.

Habla sin filtros,

y cada sílaba cae

como chispa en pólvora ajena.

Mientras tanto, esa media sonrisa

—medio reto, medio caricia—

desarma el juicio y el recelo.

Hay quienes callan por prudencia;

usted no.

Usted prefiere incendiar el silencio

y dejar que alguien —tal vez yo—

arda un poco más de la cuenta.

jueves, 22 de enero de 2026

Material reciclable

Hoy desayuné buenas intenciones  

y me han sentado mal.  

Debí quedarme con el rencor de anoche,  

era más ligero, y  

combinaba mejor con tu ausencia.  

Has salpicado tu desorden por mi casa.

Está en la nata del café que se enfría,

en la toalla mal doblada,  

en la silla que ya no me atrevo a mirar 

por miedo a que sigas ahí, tan molesto.  

Tranquilo, no te guardo rencor 

lo he puesto todo en cajas  

etiquetadas con tu nombre,  

por si un día decides volver  

a recoger lo que rompiste.  

Dicen que de puro asco el tiempo cura,  

pero el mío se ha puesto en huelga indefinida  

desde que entendió  

que lo único que se arregló  

fue mi vida, cuando te fuiste.  

Si alguna vez te tropiezas con estos versos,  

no te engañes, no hablan de ti.  

Se los dedico a cualquiera  

que se crea imprescindible  

y termine siendo  

solo material reciclable 

para un blog en horas bajas.

miércoles, 21 de enero de 2026

La tristeza de la albahaca

Él corta mis tallos con mano de hierro,

gobierna mi suerte con solo mirarme,

me obliga a ser aroma bajo su mando,

y tiemblo en la tierra si no me reclama.

Soy hoja que cede ante su fuerza,

raíz que se humilla buscando su paso,

un verde rendido que solo florece

si la luz decide que soy su anhelo.

Persigo la caricia del sol en mi desvelo,

me inclino aguardando su abrazo de oro,

y florezco plena si a él yo complazco,

pues vivo tan solo para ser su sombra.