martes, 26 de mayo de 2026

Sky line

Rabioso

se consume el día tras los edificios,

como un espectro encerrado

mordiéndose el propio ruido.


Cargo una brújula

que no señala destinos

sino tu ausencia.


Y aun así, camino.


A veces la vida

parece una danza torpe

pies cansados,

manos vacías,

música que nadie escucha

pero sigue sonando.


Miro el horizonte

como quien espera una respuesta

del infinito.


Nada responde.


Solo este papel

sobre la mesa,

doblado en cuatro,

lleno de palabras huecas.


En mi bolsillo

las monedas chocan,

pequeños recuerdos metálicos,

fríos, inútiles, persistentes.


Y la noche continúa,

abierta,

inmensa,

sin terminar nunca.

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