Una Sirena Mirando al Sur: Hace tres años...
(una forma de entender el siguiente pensamiento)
Y hoy, a tus 19 años, la laguna de las sirenas se ha convertido en el inmenso océano de tu propio futuro. Aquellas espadas brillantes de tu infancia son ahora tu integridad, tus valores y la nobleza con la que caminas por la vida. El polvo de hadas ya no sirve para volar sobre los tejados, sino para crear esa magia cotidiana con la que transformas tu entorno, tus proyectos y la vida de quienes te rodeamos.
No viajamos en barcos de fantasía, pero sigo viendo al mismo príncipe feliz cada vez que miras al frente con valentía y determinación. Tus ojos color chocolate, esos que desde siempre han sido mi alegría, conservan el poder de detener el tiempo. En ellos descubro al hombre extraordinario en el que te has convertido, una persona inteligente, fuerte, sensible, gentil.
Has crecido, y tus pasos son ahora firmes, seguros, tuyos. Aun así, la promesa de amor, la complicidad absoluta y los secretos que tejimos en silencio siguen latiendo con la misma intensidad en cada abrazo. El rumbo ha cambiado, pero el puerto seguro continúa siendo el mismo, nosotros.
Felicidades, mi cielo. El tiempo pasa, pero mi orgullo y mi amor por ti no conocen límites. Gracias por existir, gracias por estar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario