domingo, 1 de febrero de 2026

Nada es contigo

Me vendiste un futuro en lienzo de seda,

una vida diseñada en el borde de tu boca.

Yo anhelaba la raíz, el refugio y el cimiento;

te creí mientras el aire se viciaba roca.

Levantaste techos de humo, estancias yermas,

espacios vacíos de pulso y de verdad.

Tus promesas se diluían, de cuajo segadas,

antes de ser palabra, ya eran cadáver.

Qué infame el diseño del impostor

fingiendo paraísos sobre el precipicio.

Yo esperaba al humano, al ser, al valor,

pero solo volvía la carcajada de tu ego.

Esa farsa fue un cálculo, una fría geometría,

una estafa de luz que mutó en huida.

Donde yo puse el cuerpo y la entereza,

tú, voraz, impusiste el clavo y la cruz.

No hay rastro de ruta, no queda destino,

solo el surco de un sueño que tornó pesadilla.

Nadie erige una patria, ni traza un camino,

donde el suelo es ceniza y el cetro es el frío.

3 comentarios:

Silvia dijo...

Es impresionantemente realista tu escrito. Puedo tocar tu dolor, tu decepción y tu tristeza... eres como un Ángel.

minerva dijo...

Buenas noches Silvia, a veces las palabras son puentes invisibles. Gracias por cruzar el mío y por ese calificativo tan hermoso; me haces sentir que la decepción compartida pesa un poco menos. Es un honor que mi escrito haya resonado en tu alma de esa manera. Abrazo.

Silvia dijo...

Gracias a ti minerva por mostrar tu sensibilidad y tu arte. Es un placer entrar en tu espacio para poder desconectar. Otro abrazo de vuelta.