martes, 31 de marzo de 2009

Del comienzo

Desmenuza su cuerpo como fruta en la boca
gajo a gajo, caen sus jugos entibiando los dedos
cálida, húmeda, agonizante de deseo.
Cada porción presa de placer, de dolor,
cada porción rogando temblar, sentir,
cada porción mas entregada, mas fiel, mas ....

Esclava de Su presencia, envuelta en el murmullo
de Sus palabras.
Perra primeriza ávida de órdenes,
en el suelo,
ofrecida,
a una simple de Sus caricias,
encadenada a una voz
la Suya.

domingo, 29 de marzo de 2009

Boceto de un personaje

El humo del cigarro inundaba la habitación convertida en muelle londinense al caer la noche, y el, como vampiro entre las redes se plantaba frente a su pantalla organizando una nueva cacería. Triste rostro aquel, ojeras pronunciadas, barba desprolija, calvicie impertinente, rancio, abotargado e hinchado vestigio de gorduras pasadas…una arruga profunda surcando su entrecejo enmarcaba como colofón la fealdad y la apatía que se reflejaba.
Sus manos, sudorosas y blandas, tecleaban compulsivas, sus ojos, ávidos de destape suplicaban acuosos, y mientras su boca, quebrada de efluvios etílicos, expulsaba frases incongruentes entre salivas.
Pensó que era brillante y decidió labrarse una carrera prometedora entre la gente seria, pero las responsabilidades no eran lo suyo, no sabía enfrentarse a la realidad que vivía mas allá de su cuarto y una vez mas, fracasó. Entonces se le ocurrió una idea, ya que su ego debía sobresalir lo haría donde nadie lo pudiera frenar, donde se movía como ballena en sus aguas, lo haría a cara cubierta, eso si, insistente y machacón, usaría las palabras mas rebuscadas, el verbo mas florido como un Capitán Alatriste de cuarta regional para despuntar entre luces de neón marchitas.
De éste modo, inició su periplo por los distintos mundos virtuales hasta encontrar uno en el que creyó encajar, supuso babeante que habría sexo fácil y hasta consiguió alguna cita embaucando a ingenuas, son cosas que la tecnología aún no entiende, pero dura fue su caída, una vez retirada la máscara de los tres azotitos y las dos pinzas, desnudo ante las sábanas, declaraban las muchachas su impotencia manifiesta y huían despavoridas riendo divertidas.
A partir de eso, concentró todas sus energías de amargado voyeur en crearse un personaje a lo Clint Eastwood, convencido de ir dejando una estela de miedo a su paso, asegurando ser un mismo Dios, entre dogmas mil veces copiados y posturas aprendidas ante el espejo roto de soportarlo. Creo que por ahí sigue, inventando fantasías para aguantar su triste existencia, recomponiendo un traje que le queda grande y tiene muchas costuras, ridiculizando su vida con su soez comportamiento.

Ésta es la historia de un anónimo personaje que, como tantos otros, existen o no….¿es fruto de mi imaginación?.

sábado, 28 de marzo de 2009

Un paseo por......Richard Corben





No hay muchas imágenes de éste dibujante en la red o yo no he sido capaz de encontrarlas. En cualquier caso, aquí dejo una muestra de su arte y su modo de captar la sexualidad mas salvaje en cuerpos voluptuosos y vivos, sin duda excitante.

viernes, 27 de marzo de 2009

La Hora del Planeta



Mañana, a las 20:30, tenemos una cita con el Planeta para demostrar que la lucha contra el Cambio Climático es posible.

Esta iniciativa de WWF es la mayor campaña en defensa del medio ambiente de la historia, en la que participarán 1000 millones de personas. La Hora del Planeta 2009 involucrará a los gobiernos, ciudadanos y empresas en una acción conjunta para llamar la atención sobre los efectos del calentamiento global y exigir a los líderes políticos que actúen para controlar las emisiones de CO2 antes de que sea demasiado tarde. Hasta ahora, más de 3000 ciudades de 84 países se han comprometido a apagar las luces de sus edificios más emblemáticos, como gesto simbólico de apoyo a La Hora del Planeta.

jueves, 26 de marzo de 2009

La arpía, el necio, la boba y la Sirena

Hace muchos, muchos años, cuando las leyendas no eran tales, y los seres humanos creían en algo mas bello que los lodos terrenales, existió una Sirena, Lidia era su nombre, que vivía en los acantilados de la isla de Artemisa.
Un día, ya despuntando el sol, estando varada en su roca, vio aparecer a un hombre y una mujer que caminaban atolondrados de la mano. De repente, el hombre cruzó con Lidia una sola mirada y allí mismo, en medio de tanta quietud, se oyeron voces, peleas, las manos se desunieron….
Mientras la Sirena se refugiaba en su roca, vio como la mujer, una boba, se alejaba llorando, gritando, suplicando, a quien la quisiera escuchar, que el desamor se iba apoderando de su espíritu, lo cruel de su destino, la injusticia de su vida…
Una arpía, de grandes alas y mirada ceniza, se posó junto a la boba y la consoló mientras seguía robando de su bolsa la comida que llevaba: “No pasará nada, yo te defenderé de cuanto acontece, si no es capaz de ver lo que se pierde contigo, con todos los defectos que puedas tener…es que está más ciego de lo que creía”.
El hombre mientras tanto, henchido de su propio ego al creer capturar la atención de Lidia, con el comportamiento de un necio, se quedó sentado en la orilla endulzando palabras de amor e inventado planes de futuro.
La arpía seguía consolando a la boba, diciéndole que Lidia había cegado la mente del hombre, de todos los hombres, llegando a hacer en público el ridículo más grotesco…. Ella, la Sirena era feliz pues tenía a tres marineros porfiándose su persona, sin darse cuenta que tan solo buscaba el botín.
Pero Lidia escuchó sus pensamientos y no quiso seguir con el juego de aquel hombre, sabía del daño que le podía hacer a esa boba y que el no merecía por necio nadar contra la corriente. De éste modo, se zambulló en el agua diciéndole no.
Desolado el necio volvió sus pasos a la boba, agarró su mano y la convenció de que la Sirena lo había intentando hechizar y que el se había negado, pobre infeliz, pobre boba anodina, ella lo creyó, debía hacerlo así pero la realidad es que Lidia lo echó de su vida pues no cabe maldad en su corazón.
De fondo, la voz de la arpía susurraba en el oído del necio “guárdate las espaldas de los protectores de la Sirena. Te deseo mucha suerte porque la vas a necesitar y si alguna vez quieres algo de mi, ya sabes donde estoy, me encontrarás”.
Cierto es que la Sirena tenía protectores pero también es cierto que una Sirena no los necesita, sus cantos son sus mejores aliados y ésta Sirena, no ha perdido la voz, todo lo contrario, la utilizará cada día con mayor fuerza.

miércoles, 25 de marzo de 2009

La gota

Una gota, incesante, molesta,
caía monótona. La escuchaba
cada amanecer y entre sus pesadillas
firme, plass, plass, plass,
hora tras hora, martillo en su cerebro.
Miraba el techo esperando encontrarla
pero sola una bombilla habitaba
y seguía retumbando en su oído
plass, plass, plass, aburrida.
Una mañana escuchó el vacío
sintió extrañeza, cierto desconsuelo,
algo no estaba donde debía
no cuadraba, agudizando sus sentidos
dio vueltas en la cama,
al fin, despertó
era ese plass que la perseguía
se había esfumado, sonrió.
Pero … se miró y ahogando un grito
suspiró,
la gota había taladrado su cuerpo,
de lado a lado, un agujero
redondo y tremendo
trasparente su vida, toda ella cristal.

martes, 24 de marzo de 2009

La balada de la masturbadora solitaria (Anne Sexton)

Al final del asunto siempre es la muerte.
Ella es mi taller. Ojo resbaladizo,
fuera de la tribu de mí misma mi aliento
te echa en falta. Espanto
a los que están presentes. Estoy saciada.
De noche, sola, me caso con la cama.
Dedo a dedo, ahora es mía.
No está tan lejos. Es mi encuentro.
La taño como a una campana. Me detengo
en la glorieta donde solías montarla.
Me hiciste tuya sobre el edredón floreado.
De noche, sola, me caso con la cama.
Toma, por ejemplo, esta noche, amor mío,
en la que cada pareja mezcla
con un revolcón conjunto, debajo, arriba,
el abundante par en espuma y pluma,
hincándose y empujando, cabeza contra cabeza.
De noche, sola, me caso con la cama.
De esta forma escapo de mi cuerpo,
un milagro molesto, ¿Podría poner
en exhibición el mercado de los sueños?
Me despliego. Crucifico.
Mi pequeña ciruela, la llamabas.
De noche, sola, me caso con la cama.
Entonces llegó mi rival de ojos oscuros.
La dama acuática, irguiéndose en la playa,
un piano en la yema de los dedos, vergüenza
en los labios y una voz de flauta.
Entretanto, yo pasé a ser la escoba usada.
De noche, sola, me caso con la cama.
Ella te agarró como una mujer agarra
un vestido de saldo de un estante
y yo me rompí como se rompen una piedra.
Te devuelvo tus libros y tu caña de pescar.
El periódico de hoy dice que se han casado.
De noche, sola, me caso con la cama.
Muchachos y muchachas son uno esta noche.
Se desabotonan blusas. Se bajan cremalleras.
Se quitan zapatos. Apagan la luz.
Las brillantes criaturas están llenas de mentiras.
Se comen mutuamente. Están más que saciadas.
De noche, sola, me caso con la cama.

lunes, 23 de marzo de 2009

La quinta prueba de Yao (I)

Yao subió los peldaños de una nueva torre. Su cuerpo recordaba encendido el sufrimiento, el valor de la etapa anterior, pero deseaba continuar progresando, abandonarse más y más a los deseos de su Amado, mostrar todo lo que podía aprender y darse...eso la empujaba escaleras arriba, aunque, a su vez, su profundidad meditativa hacía que captase humildemente hasta la mas mínima esencia de la piedra, de su cadalso particular.

De nuevo una pesada puerta de madera con incrustaciones metálicas se presentaba ante ella. Con todas sus fuerzas la empujó hasta abrir lo suficiente para que su menudo cuerpo pudiera pasar por ella.

Esta vez la sala estaba tapizada de rojo terciopelo y satén. Sin dudarlo, caminó por ella hasta ponerse en el centro. Avanzaba de nuevo arrastrando la cola del kimono, haciendo que casi levitara del suelo. Nunca esos muros habían presenciado la entrada de un ser tan elevadamente bello.

Una vez en el allí, intuyó la presencia de su Amo. Lentamente, bajó la mirada, dejó caer su vestimenta, cruzó las piernas, se sentó sobre sus rodillas y puso las manos sobre sus muslos, con las palmas hacia arriba esperando paciente que sobre ella se iniciara un nuevo y desconocido suplicio.

Unos pasos se acercaron tomándola por los brazos y haciendo que sus muñecas se situaran a un palmo de ambos lados de su cabeza para con dos grandes maderas de roble quedar aprisionadas, manos, nuca…. mientras unas cuerdas se encargaban de fijarlas firmemente entre si.

Yao sintió pasar muy levemente un dedo entre sus labios, a lo que reaccionó abriendo la boca. Sintió que un miembro entraba, ella accedió, tomándolo con fruición y acogiéndolo en toda la humedad de su ser.


Él dejó por un momento el relato y tomó un nuevo sorbo de vino.

...Señor...seguid Señor, dijo Maravillas.

...¿por qué Maravillas? ¿por qué lo deseas?.

...porque desearía saber que le hizo a Yao, Señor.

...eso quiere decir que estás húmeda, Maravillas.

...es que....yo....si, Señor....admitió.

...Así que te has empezado a mojar y ¿no me has preguntado?.

...no, Señor.

...Levántate, ordenó seco.

Ella lo hizo...sabía que había incurrido en un error y no era la primera vez que había sido advertida.

...Serán 21 azotes.

...si, mi Señor.

...y 21 minutos en el potro del dolor.

...el.....mmm...potro, Señor?

...Si.

En ese momento, el sexo de Maravillas rezumó aun mas, sabiendo lo que significaba el potro del dolor. El se dió cuenta, pero ésta vez no se lo tuvo en cuenta.

Desnuda de cintura para arriba, recibió contando los 21 azotes.

...Y ahora...al potro....desnúdate.

Ella lo hizo con prontitud...se dirigió a un aparato que estaba en uno de los lados de la sala, tapado con una lona.

Era un potro, como un fuerte caballete en el que la parte de arriba acababa en un borde de madera.

...Ya sabes lo que debes hacer querida.

Ella subió al potro, agarrándose de sus manos a una especie de barra de trapecio que colgaba del techo, dejando descansar lentamente su sexo y su periné sobre ese afilado borde. El tomó varias pinzas y con ellas adornó sus pezones , atándolos a su vez a la barra. Los tensó e hizo lo mismo con la barra para que pudiera asirse a ella solo con un estiramiento máximo. Si dejaba de hacerlo, el borde de madera se clavaba mas y más en su sexo....

domingo, 22 de marzo de 2009

Todo no está perdido

El siguiente escrito se ha publicado en la web someteme, al leerlo me pareció una perla rara de encontrar y con la autorización del Dominante que lo redactó y con la ayuda de cookie, lo dejo aquí para su disfrute. Gracias a ambos.

Que tiempos aquellos dónde la sumisión se vivía y se sentía desde el alma. En los que la Dominación no buscaba solo el cuerpo, sino prioritariamente la mente y el alma de la sumisa. Donde se buscaba y se procuraba la sumisión desde los actos más cotidianos a los más excepcionales por la imperiosa ansiedad de sentir la sumisión de forma constante, diaria, de forma plena, como una forma de vida.
Tiempos en dónde ese sentimiento embargaba el alma y emocionaba.
Tiempos en los que el sexo no era la sumisión en sí misma, sino tan sólo una parte más de ella. En los que existía admiración por tu Dios, ansiedad por percibir de forma constante su Pertenencia, orgullo de estar a sus Pies, confianza ciega en su Mano ….
Tiempos en los que el Dueño era consciente de que tenía obligaciones y las asumía orgulloso. Donde se sentía más Dueño cuando reconocía sus propios errores, sin ambages ni excusas y eso no era percibido como debilidad, muy al contrario, la sumisa redoblaba, por ese hecho, su confianza ciega en el.
Tiempos donde la honestidad intelectual y emocional consigo mismo y con su perra estaba siempre presentes.
Años en los que, alrededor de una taza de café, la sumisa contaba emocionada y con ojos vidriosos como sentía crecer su dependencia, como iba superando sus miedos y la felicidad que ella sentía al ver el orgullo reflejado en la cara de su Dueño. Tiempos en los que el Dueño se emocionaba cuando escuchaba “sí mi Amo”, porque tenía un valor especial por sentido y vivido. Tiempos en los que cuando llamabas a tu sumisa puta, perra, guarra era una halago para ella porque expresaba e incrementaba el sentimiento de pertenencia. Tiempos en los que …. todo tenía UN sentido.
Ahora, muchas veces, tengo la sensación de estar hablando un idioma distinto, que nadie entiende ni quiere comprender. Es tremendamente agotador luchar contra todo para tratar de explicar que hay "otro mundo" donde se puede vivir en plenitud.
Los sentidos se cansan de estar siempre pendientes para tratar de percibir cualquier ligera nota de “esencia” en algún comentario, sentimiento, vivencia … y son muy pocas las gotas que se llegan a vislumbrar (aunque algunas siguen emocionando) … Todo ahora es relativo, todo vale, tanto del derecho como del revés, nada es sustancia o esencia … y les gusta que sea así.
Sin embargo, yo también prefiero mi mundo.

viernes, 20 de marzo de 2009

dominantes con minúscula

Cualquier acto exige su tiempo, de sabiduría, de contención, como el soplador de vidrio va viendo los destellos de su creación, el alfarero la belleza que va naciendo entre sus manos, con paciencia y amor, con respeto. No se templa el hierro si no es a fuego lento, solo de ese modo, como en toda pincelada de vida, se puede forjar una relación.
Por ello no puedo comprender a los Dominantes que catalogan sin haber llegado a profundizar, sin entrar en lo mas íntimo del ser sumiso, con el desprecio de creer estar de vuelta de todo y que con la osadía de una inestimable prepotencia, etiquetan actitudes. Castran su imaginación de una manera contundente puesto que nadie que no posee el don de la templanza es capaz de ver mas allá de su ombligo.
Hasta cierto punto es lógico, en un mundo donde las relaciones son tan efímeras, donde existe la obligación de ser perfecto, los hay que consideran moldear una pérdida de tiempo aún cuando muestran todo lo contrario de cara al espectador y se permiten el lujo de dar clases magistrales de su saber estar, de su conocimiento…pero no disfrutan, no gozan ya que están en la ardua tarea de sentirse protagonistas de una historia que aún siendo de dos se empecinan en convertir en tan solo de Uno.
Ser Dominante es guiar, aconsejar, intuir, probar, tantear, explorar límites, es una labor de responsabilidad y sensatez, de firmeza, de conocimiento, pueden pasar meses de laborioso trabajo antes de ver el resultado que desean, pero, es indudable que lo consiguen.
Para el resto la sumisión pertenece a un estrato que nunca podrán comprender, tal vez logren palmaditas en la espalda o hermosos collares que añadir como muesca en la pared, pero no entenderán que la entrega, la confianza y la complicidad se gana por ambas partes y que si la mano que se tiende no da sensación de firmeza, no es que no exista esa esencia sumisa, es que a el no se la regalará ya que por derecho, no será digno de poseerla.