viernes, 27 de noviembre de 2009

Tres momentos

Revolviendo en los rincones de la memoria, me encontré con un recuerdo arrugado y borroso, de letras diluidas por el tiempo, un antiguo secreto ya marchito que observé sin atreverme a dejar escapar. Pero…es imposible desgranar los sentimientos, la repentina curiosidad pudo mas y lo abrí. Tenía tu nombre que de tanto gritarlo se había vuelto viejo, llevaba la cadencia de tus letras en un poema cansado de permanecer oculto en el cajón de ese escritorio salpicado de crema de limón que entre sonrisas nerviosas me ofreciste una tarde de invierno. Entonces aún vivía la inocencia instalada en la esquina de la cama vigilando el insomnio de la calentura adolescente.

Tres momentos

El Mar.
Hay un camino
en el mar
que lleva hasta el océano.

El Cielo.
Siendo tan ligero el cielo
existen rutas
que lo surcan
y traspasan
continente a continente,
caminos.

Tú.
cuando rodeas la habitación
con tus vuelcos
acabas siendo un ave,
y vuelas
por encima de las copas
de los árboles.

Tu lo escribiste y yo...lo devuelvo a su lugar para que no caiga de nuevo en el olvido.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Los espejos no te devuelven

Vuelta de tuerca, hueca esperanza,
volcán en erupción, fragilidad en su sexo,
marcas en la piel, migajas de consuelo,
alma condenada, vida despoblada de sabor,
adicta a su ser, impasible al silencio.

Realidades desfiguradas, inexistentes,
gotas de placer amargo, luna oscura
restos de plenitud, sensaciones,
sueños sin respiración, dolor aceptado,
lujuria en su mirada, incendio provocado.

Saciar las venas, exiliarse en su aroma,
aliento desmedido, vértigo insolente,
estremecimiento repentino, sudor salado,
vísceras templadas, lengua voraz,
explosión viscosa, gélida sonrisa.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Relato de un susurrador

"El siguiente relato no es mio, es la fantasía, el sueño de un susurrador, un regalo lleno de sensualidad....gracias nuevamente".
La niebla caía acariciando su pelo, diminutas gotas se formaban y perlaban las mejillas. En el sendero resonaba el crujir de las hojas contra la gravilla, pequeñas piedritas blancas de aristas puntiagudas, mojadas, brillantes al pálido resplandor de la luna acolchada por esa niebla. En seguida el ensoñamiento voló. Otro día, otra hora, la misma senda, sus pechos desnudos ofrecidos a unas manos llenas de esas piedras caprichosas que acariciaban, mordían, presionaban las tetas marcándolas en dulce caricia, una prolongada presión que a cada momento le recordaba su lugar.
La humedad y el frío le devolvieron a la noche, continuaba caminando despacio en medio de una turbia realidad… empezó a soltar sus prendas, la camisa cayó, las ordenes eran precisas: “Cada minuto caerá una prenda y pararás donde quedes completamente desnuda”. La piel comenzaba a erizarse, los pezones pugnaban por salir de la tela presionándola, mostrándose erectos bajo ella.
La falda quedó prendida de un arbusto, la excitación crecía, el frío no impedía que el coño se mojase cada vez mas, “¿dónde pararía?, ¿dónde terminaría ese camino?”.
Las medias envolvían unas piernas que deseaban pisar descalzas, los zapatos quedaron atrás, “demasiado tacón para ese firme”, pensó. Bajó unos centímetros que le hicieron perder algo mas de su dignidad, veía como a cada paso los agujeros crecían en las plantas de los pies, ya no estaba tan mona, había abandonado parte de su entereza, vagando semidesnuda, en la fría noche…
El sujetador perdió su presión y la niebla pareció disiparse un momento en el claro del bosque por el que pasaba, la luz brilló blanca y reflejó en los senos desnudos su rabia contenida, su placer.
“Casi no quedan prendas, las bragas y las medias, y no escucho nada, no veo nada”. Empezó la incertidumbre… “¿y si no está?, ¿y si solo es un castigo y me quedo aquí en medio de la nada, sin luz, borrada de la realidad?”. El coño palpitaba, quería frotarse como saben hacerlo las perras pero no estaba en las ordenes, el no poder hacerlo solo aumentaba su celo… ¿dónde estaban tantas horas de entrenamiento, tantos días de aprender a controlarse?, no servía, ahora no, solo ella, la senda, los pensamientos y el celo que crecía. Las carreras de las medias permitían ver mas piel que tela pero aun se resistía a abandonarlas, rasgó la derecha quedando en unas rocas.
Las piedras se clavaban en las plantas de los pies y continuaba ciega, sorda, por una serpenteante senda sin final. Quitó la otra media que quedó enganchada en un espino, rozó con el dedo una rama y sintió un dolor punzante agudo, “¡Qué maravilla!, algo de realidad, algo tangible, el dolor es real, soy real, existo, no es una pesadilla ni un sueño, mi coño rezuma, palpita, quiere ser tocado, usado, agarrado, presionado, follado”.
La última prenda tirada sin mas, abandonada en la nada…Dejó de sentir frío, la piel comenzaba a tornarse roja, caliente, la humedad se evaporaba, subía y se mezclaba con la que ya existía. Justo donde paró, un tronco caído como un potro, revolvió aun mas sus tripas, el celo salía sin tocarse, la piel áspera le recordó “cuando llegues sabrás donde te recostarás”. El pecho sobre la superficie dura, notaba como la corteza del pino negro raspaba, su piel, el vientre, las tetas. Con un impulso quedó colgada, los pies rozaban tímidamente el suelo, el culo en pompa, ofrecido. Aun no oía nada, la maldita niebla amortiguaba cualquier sonido, ni luz, ni brillo, ni gritos, solo su piel que se abría con cada movimiento intentando guardar estabilidad y el coño no dejaba de supurar, su sucio celo, “qué perra. qué puta soy, si ni tan siquiera me toco y chorreo, solo obedeciendo, solo eso sirve para hacer que me moje”. Un silbido rompió el aire, la quietud parecía un alarido en busca de su objetivo y un ruido seco fue su respuesta, un gesto inesperado y los labios mordidos, aguantando una queja que no debía salir, una fina línea azul en las nalgas, otro silbido, su respuesta hueca y otro fina línea en los riñones. Los sonidos se tornaron melodía y una presión comenzó a abrir su culo que engulló, tragó y se abrió hasta recoger todo el liquido blanco que el quiso soltar. Después agarró el coño con fuerza, con la mano, presionándolo en una caricia demoníaca y le permitió correrse, una, dos, tres veces en medio de la nada, un paisaje sin siluetas, un bosque que resplandecía en un turbio blanco...
Encogida sobre su regazo, acurrucada bajo una manta que les tapaba a ambos mientras besaba su pelo y lo acariciaba, desenredando una niebla que se resistía a marchar.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Será lo que siento

Templas mi cuerpo con acordes de guitarra,
afinas una a una las cuerdas con mesura,
sacas notas imposibles, arrancadas sin esfuerzo
prodigando sonidos que envuelven los sentidos.

El ritmo se acelera al compás de cada golpe
explota el movimiento, convulsiona la piel,
tus dientes disfrutan mordiendo mis pezones,
que se mecen y aceleran a cada brutal latido.

Cimbreas mi figura, llenas mis huecos,
invades con tus dedos los rincones palpitantes
dilatas, estrujas, mis labios te reclaman
y me bebo cada gota con el ansia desbordada.

No hay reposo, me cabalgas a embestidas,
provocas un incendio dentro de mi alma,
arañando la locura que desatas en mi sangre,
mientras te inundo de humedades infinitas.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Para cuando sea el momento....

Si me pides un suspiro,
te ofrezco un torrente de gemidos,
una nube cargada de caricias
que, dulce tormenta, granicen
sin piedad sobre tu cuerpo.
Amanece conmigo y te entrego
el collar que aprieta el cuello
de la luna
y mi barco y mi deriva
y mis cantos de sirena agradecida.
Si me abrigas en el sueño,
te regalo los secretos indecentes
que susurra el viento en mis oídos
y mis manos y mi ser y mi esperanza.
Si tan solo me miras….
ay mi amor, música perpetua,
corazón sometido,
saldré tímidamente de la nada
para ser dichosamente tuya.

martes, 17 de noviembre de 2009

Ella

Ella es perversa.
Unta su piel de canela,
vainilla o melocotón.
Ojos adornados con lápiz negro
profundo, inquietante,
labios morados, gruesos,
siempre perfectos.
Ella es un animal
de tacones infinitos,
medias de seda, muslos apretados,
sonrisa en los espejos
camufla su deseo.
Ella es sexo desbordado
divina caída de tirantes
en un baile provocador
mudo, exigente.
Cintura marcada, manos deslizando.
Ella es hembra.
Olor a hierba mojada
deja tras su paso,
rastro por los rincones,
perfume palpitante.
Desnuda intimidades.
Ella lo sabe.
Ella es perversa.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Regalo de cumpleaños

Agradecer a un amigo y que llegue a su corazón entre toda ésta maraña de cables y redes no es sencillo, así que mi querido Jose, gracias por tu alegría, tu sencillez y por el café que me ofreces cada mañana, gracias por tu calidez, tu nobleza, por tener siempre una palabra de ánimo para mi y, gracias, como no, por aguantar mis silencios. Un enorme beso.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Por preguntar....

Y si no estás, ¿cómo olerás mi piel?
¿cómo silenciaras mis gemidos?
¿cuando verás entrecerrar mis ojos
sucumbiendo al placer?

Y si no estás, ¿a quien volcaré mi entrega?
¿quién guiará mis pasos?
¿escucharás mis latidos galopando
ansiosos de tu voz?

Y si no estás, ¿cómo acariciaré tus labios?
¿dónde estará varado tu aliento?
¿cómo excitaré a tus pensamientos?
¿dónde sobrevivirán las caricias?

Y si no estás, ¿en qué me he convertido?

¿soy una sombra vagando por el limbo?
¿eres un sueño desdibujado,
una fantasía de mi propio fracaso?

Y si no estás, ¿qué sentido tiene el dolor
que amenaza con amarrar mi corazón?

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Sobre límites

Mis límites están marcados por mis propias limitaciones físicas. A simple vista, puede parecer una perogrullada, pero si se analiza, no lo es tanto. Cuando se conversa con un Dominante, una de las preguntas mas comunes que surgen se basa en ellos y claro hay temas que a priori pueden resultar infranqueables ya sea por temor, por repugnancia, por ignorar de qué se tratan algunas prácticas….si bien es cierto que hay cosas que yo no haría, no los puedo catalogar como límites, simplemente van en contra de mi modo de actuar y pensar, van en contra de mi como persona, por lo tanto, no me los planteo como tal. Pienso que al moldear a una sumisa, el Dominante no pretende anular su ser, es mas, intentará potenciar sus virtudes y limar sus defectos pues el objetivo no es que Su propiedad sea una descerebrada, la meta es que sea mejor cada día y es evidente que no traspasará lo infranqueable, no le será necesario.

Por eso no creo en los límites, ya la propia palabra me parece algo chocante, si limito mis experiencias en cualquier ámbito, mal vamos pero si ya las traslado a éste en concreto, sería un despropósito. Tan solo creo en el sentido común, en la responsabilidad y la seriedad como base. No todo vale, no a cualquier precio.

En fin, como dice un buen amigo, el tema de los conceptos es como un pantano, si no pasas rápido, te hundes y si te recreas en el, también, así que, aquí lo dejo. En todo caso, es solo una opinión.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Mi D/s

A veces puede parecer que tengo una visión de la D/s algo romántica, desfasada, fuera de estos tiempos en los que parece que esté reñido ser mujer y sumisa, en los que parece que tener educación es sinónimo de ser pacata, en los que parece que esté reñida la fuerza y la inteligencia con la entrega…
Una relación D/s no es, ni pretendo que sea, equilibrada, es una relación donde el Dominante ejerce su poder y donde el dominado lo acepta, lo asume y lo goza. Ahí estriba su magia y su belleza, en el descubrimiento en lo corporal y en lo espiritual de dos personas que unidas crean un mundo de inmensas sensaciones, de fuertes cadenas.
Entiendo bajo mi particular visión que un Amo nunca arriesgará la integridad ni física ni moral precisamente porque su conocimiento sobre Su sumisa es total, un Amo sabe en todo momento cuando ella estará preparada para dar un paso mas, un Amo está abierto al diálogo, una de sus misiones es escuchar, atender, enseñar por lo tanto se le pueden plantear abiertamente las dudas y miedos, El será el que muestre la luz en la oscuridad, un Amo no exigirá nada para lo que El no crea que se está convenientemente madura, un Amo valora y respeta a Su sumisa sobre todas las cosas y sabe cuidarla, no forzando actitudes que perjudicarían en el futuro de la relación, un Amo se siente orgulloso de Su propiedad pero no es un duelo de titanes, es mas sencillo que todo eso, es un camino a recorrer, con sus baches y sus llanuras, y siempre repleto de complicidad y diálogo.