martes, 14 de julio de 2026

Desmenuzando naufragios

 


No miento si sostengo este amor frente al vacío.

Interpelo al firmamento sin descifrar el motivo,

acaso por el hábito ciego de nombrarte,

mientras lo único que regresa

es esta ráfaga de hielo muda.

Se incrustó en mi memoria aquella melodía.

Apenas un susurro mientras los cuerpos chocaban

con la prisa violenta de quien intuye el derrumbe,

queriendo encadenar

lo que ya se nos iba de las manos.

Al caer la penumbra, te invoco.

Un impulso mecánico

la mano se estira y tropieza con la nada.

Solo queda un espacio plomizo

y yo, orbitando sobre los escombros.

He buscado una tregua en la razón, lo juro.

Gobernar este incendio que me ruge en los huesos,

pero la lógica se quiebra,

el pensamiento claudica

allí donde el pecho insiste.

Me brota una cadencia torpe,

desprovista de voz,

moldeada con los restos de lo que fuimos.

Su latido lastima,

aunque logre aflojar, por un instante, la asfixia.

Y permanezco aquí.

Aguardando tu rastro contra toda cordura.

Sujeta al naufragio de que algo nos sobrevive,

aunque el terreno sea hostil,

aunque llegues demasiado tarde.

No hay comentarios: