martes, 31 de agosto de 2010

Sed de ti


Reclamas mi cuerpo en ti,
en las noches que susurran las paredes
pliego mis alas, las escondo en tus párpados,
marcando mi terreno, voraz, mi lengua asomo.

Derramo jugo de hembra sobre tus labios
sedientos, pétreos, resecos de fragancias,
e iluminas como luna entre las grietas
el placer que gotea de mis muslos expuestos.

Me balanceo ante tu vientre,
penetras preciso por las aristas de mi sexo
instalas tu dureza, palpitas, resbalas,
me abres, exprimes el aire quebrado de silencio.

Inclino mi boca que busca con ansia
prenderse escondida bajo tu piel húmeda
y guardar en mi garganta tu esencia,
hurgando entre el aroma de tus jugos salados.

domingo, 29 de agosto de 2010

Un paseo por....Guy Le Baube

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jueves, 22 de julio de 2010

Derramando tempestades

En gotas de calida luz derramas tu esencia,
reflejos dorados asoman impregnando mi piel
que sedienta se abandona al olvido de sus miedos
y se deja sumergir en tu líquido de fuego.

En cascada de vivas estrellas purificas mi cuerpo,
adornas con tu néctar el brillo que fluye ardiente
quemando con su humedad cada lunar descubierto
símbolo de tu conquista sobre los muros del celo.

Sabor a lágrimas, a orilla de mar, salado horizonte
que intenso inunda desbordándome con su esencia,
envuelve cortando amarras a los silencios cómplices
y bautiza mis emociones sellando un nudo eterno.

martes, 20 de julio de 2010

Piel contando su historia

Cuando tu piel no se deja engañar,
tentación, salto mortal, pecado evidente,
un aliento la eriza, la despierta.
Roces prohibidos recorren tu nuca
dedos que trazan el mapa de tu cuerpo,
exploran cadenciosos, en húmedos recuerdos
en trampas de locura, rebasados argumentos.
Ella absorbe sin mesura cada envite,
penetrando aromas, rasgando cavidades,
caricias como oleajes inundan tu vientre
irrumpen abriendo sus poros,
se despereza excitada gimiendo muy quedo,
e inmensa, plena de gozo,
olvida la culpa de ser solo piel, solo deseo
retorcido, hierro candente, fuego.

viernes, 16 de julio de 2010

Lluvia de madrugada

La habitación no estaba preparada, excusas formales del recepcionista, apuros y algo de nervios…Sonrojos por mi parte, silencio amable por la Suya…

En un pequeño zaguán de enormes cristaleras propuso que esperáramos. Estábamos solos…enganchó mi cintura y mordió mis labios con la naturalidad de quien sabe que posee el control de la escena. Sonrió con un brillo perverso mientras Su mano iba explorando bajo mi falda, entrando fácilmente por mi tanga, buceando en los pliegues de mis labios, saboreando la creciente humedad que desprendía, volviendo a mi boca para acallar los ecos del deseo que luchaban por desbocarse….

Aspiré fuertemente el aire cuando un dolor agudo se concentró en mi pezón derecho, no supe en qué momento Sus dedos lo habían atrapado pero si que apreté los dientes para sofocar un grito ahogado…nos miramos, un instante, cruzando una única idea mientras El seguía hurgando complacido y yo me entregaba…

…Alguien carraspeó a nuestra espalda,- Disculpe Señor, ya está arreglada -…no puedo calcular cuánto tiempo habría pasado observándonos…, una sensación de vértigo me invadió, el rubor me cubrió por completo y mi cuerpo temblaba…El no se inmutó, es mas, diría que estaba sereno y divertido…bajé la mirada y lo seguí...

Entré en Su mundo y El, en el mío…

martes, 13 de julio de 2010

Sabores que son presente

Teníamos hambre,
de esa que cuando estalla hipnotiza con su encanto lengua, saliva y lágrimas,
de la que lucha contenida hasta cansarse y escapa silenciosa en las miradas perdidas buscando un cómplice.
Teníamos hambre,
desnudaste mi vergüenza ocultando lo que la noche enmudece y el silencio reclama,
en sortilegios mezclados con los olores del alma
mojaste mi pulso al igual que mis entrañas.
Teníamos hambre sencilla,
hambre de tiempo,
hambre de palabras
aguardamos con prudencia a que ellas nos calmaran, surgiendo como burbujas llenas de sombras, envueltas en la madrugada.
Pero fueron los besos, caricias que sucumbieron al desconcierto, los que rompieron una tregua que la razón no descarta.
Y saciamos nuestras ganas,
arrinconamos ausencias y entregamos una dulce serenata que envolvió el aire de gemidos, susurros y respiración entrecortada.
Teníamos hambre
reclamé a tus deseos
y fue un mordisco de vida el que dejaste marcando mi espalda.

jueves, 8 de julio de 2010

Los días que faltaban sonrisas

“Sonríe”, dijiste, y lo intenté, pese a desear desterrarte en lo mas profundo del pozo al que me llevan tus ausencias.

Lo intenté…y se desató la tormenta. Un rayo aterrizó frente a mi cama llenando el aire de lamentos, horas frías y desnutridas que saltaban por los rincones temiendo ser arrastradas, mojarse con la lluvia, destintarse con el barro o no ser mas que pedazos grises de cielo.

Lo intenté…pese a saber que una mueca sin vida surcaría mi rostro y una madeja enredada cubriría mi alma. Gotas sucias golpeaban los cristales invadiendo con destreza el cajón de los reproches, ese que un día olvidé cerrar con llave.

“Sonríe”, repetiste. Nunca supe andar por los tejados sin olvidar el vértigo de sentir el vacío…lo intenté pero tus brazos no estaban para sujetar mi caída. Descubrí que es insensato el confiar, que las palabras no bastan para crear y que cuando pisas la hierba, no miras jamás atrás.

martes, 6 de julio de 2010

Presencias, ausencias

Extraño mi desnudez, rozar levemente con la yema de los dedos cada centímetro de piel, sin detenerme…sin prisas, regalando sensaciones infinitas, provocando que mi pulso se acelere, que juegue caprichoso con mis sentidos, que de mis labios se escurran acompasados gemidos y el placer se instale en mi ser, que se funda complaciente y me posea, abriendo mis muslos, arrancando mi vergüenza, sin conceder tregua ni reposo.

Ojala contemples esa escena, repetida muchas veces en tu ausencia, que tus ojos sean mi invisible espejo, tu sonrisa generosa, mi aliento…

Ojala cubras de silencio mis suspiros…y me invadas conquistando desde dentro.